Riego de esquejes en tierra
Los esquejes propagados en tierra necesitan humedad constante y un manejo cuidadoso. Dado que aún no tienen raíces, dependen completamente del entorno para mantenerse hidratados mientras se desarrollan.

Instrucciones de cuidado
La humedad es clave.
Los esquejes necesitan una humedad constante para fomentar el desarrollo de las raíces. La tierra debe permanecer uniformemente húmeda, no seca ni empapada. Si se seca, el esqueje puede deshidratarse antes de que comience el enraizamiento.Revise con frecuencia.
Sin raíces, los esquejes son extra vulnerables a la desecación. Revise la capa superior de la tierra a diario. En ambientes más cálidos o secos, es posible que necesite rociar o regar con más frecuencia.Riegue suavemente.
Dado que el esqueje aún no está anclado, vierta el agua con cuidado. Una regadera de pico pequeño, una pipeta o incluso una cuchara funcionan bien. Evite el riego forzado que podría mover o enterrar el esqueje.Utilice las herramientas adecuadas.
Un pulverizador puede ser excelente para la humedad superficial, especialmente con hojas más pequeñas o delicadas. Para una hidratación más profunda, utilice una regadera de pico fino o una jeringa para dirigir el agua a la base.Cree un ambiente húmedo.
Para evitar que el esqueje se seque demasiado rápido, considere usar una cúpula de humedad, una bolsa de plástico transparente o una campana de cristal. Asegúrese de ventilar a diario para evitar la acumulación de moho.Sepa cuándo reducir el riego.
Una vez que el esqueje empiece a enraizar (generalmente en 2-6 semanas), puede reducir gradualmente la humedad y cambiar a un programa de riego regular según las necesidades de la planta.
A tener en cuenta
Exceso de riego: la tierra empapada puede causar pudrición
Falta de riego: la tierra seca detendrá por completo el enraizamiento
Perturbar el esqueje: riegue siempre lenta y cuidadosamente